domingo, 2 de julio de 2017

El miedo descompensa

Abrimos las puertas de par en par a los agentes del miedo al enfocarnos en ellos y llevarlos a nuestro interior vestidos de sufrimiento,
El  miedo crece y ejerce efectos nocivos que descompensan el cuerpo físico y energético, y le despeja la entrada a los agentes nocivos invasores, gérmenes y bacterias, lo cual no le sucede a quienes enfrentan su estado negativo, cualquiera que sea, con actitud positiva y valor, seguros de superarlo

“Otra ayuda fundamental para nosotros es desechar el miedo. En realidad el miedo no tiene cabida en el natural reino humano, porque nuestra Divinidad interior, que es nosotros, es invencible e inmortal, y con tal que nos diéramos cuenta de ello, como Hijos de Dios, no tendríamos nada que temer”. Dr. Bach.


La fe mueve montañas, los actos inverosímiles, aparentemente imposibles, han surgido de una mente convencida. La atención y la intención actúan en forma paralela con el pensamiento, la idea precede a la acción. Diariamente la vida nos somete a prueba, en cada momento nos pide una demostración del material del cual estamos hechos, implícito en la fragilidad o fortaleza.

as concepciones negativas inducen a la actitud defensiva. La creencia fehaciente en el resultado negativo, el fracaso, la frustración, la desaprobación o la pérdida configuran un estado emocional negativo, bloqueador y limitante. Ese estado patológico no es más que la respuesta a la visualización del efecto nocivo considerando el daño como si ya fuese producido. El cuerpo, los gestos y la actitud perciben los indicadores desde adentro.

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