sábado, 19 de marzo de 2011

Día Mundial de la Poesía en Filadelfia, Caldas

Comunicación de Amanda García

Compañeros poetas y miembros de la tertulia Filadelfia.




Esta es la programación elaborada en colaboración con la casa de la

cultura, Misael Toro, Laura Ocampo y yo, para la celebración del día

mundial de la poesía.

Hemos estado haciendo una amplia innvitación al evento, acompañadas

del poeta Wadis Echeverry, quien el día lunes, hará un evento con los

niños de las escuelas en el parque a las 3 de la tarde.

Esperamos su asistencia a los eventos e invitamos a los miembros de la

Tertulia Filadelfia, a participar en la lectura de poemas que se harán

en el colegio, las escuelas y el teatro municipal.



Un saludo cordial a todos,



Amanda


LA FUNDACION MISAEL TORO LONDOÑO, LA CASA DE LA CULTURA DE FILADELFIA Y LA FUNDACION ENCUENTRO DE ESCRITORES INVITAN A LA CIUDADANIA DE FILADELFIA A LA CELEBRACION DEL DIA DE LA POESIA




PROGRAMACION



MIERCOLES 23 DE MARZO.

HORA: 7.30 P.M. LUGAR: BIBLIOTECA DEL JAPON.

Conversatorio sobre la importancia de la escritura y su incidencia en la disminución de la violencia, con la participación de los poetas antioqueños: Angela Penagos, Ana Francisca Rodas, Luis Orlando Valencia, Rubén Darío Lotero, María Cecilia Muñoz y los poetas Filadelfeños: Maria Elena Giraldo y Wadis Echeverry.

JUEVES 24 DE MARZO

HORA: 9 a 11 a.m.

Conversatorio sobre la importancia de la escritura y su incidencia en la disminución de la violencia, con la participación de los poetas Rubén Darío Lotero y María Elena Giraldo. Lugar: Colegio del corregimiento de Samaria.

HORA. 3 p.m.

Taller con los miembros de la Tertulia Filadelfia. Lugar: finca El Retorno.

HORA: 9 a 11 a.m.

Lectura de poemas de las poetas Angela Penagos y Ana Francisca Rodas. Lugar: Colegio del Corregimiento de Morritos.

HORA: 7.30 p.m. Presentación de película, sobre la vida del escritor norteamericano Truman Capote. Lugar: Teatro Municipal.

VIERNES 25 DE MARZO

HORA: 10.20 a.m.

Intervención sobre la importancia del día de la poesía. Lugar: Colegio Oficial Integrado Filadelfia.

HORA 11 a.m.

Lectura de poemas por parte de los poetas Angela Penagos, Ana Francisca Rodas, Luis Orlando Valencia, Rubén Darío Lotero, María Cecilia Muñoz, los poetas Filadelfeños: Maria Elena Giraldo y Wadis Echeverry y miembros de la tertulia literaria Filadelfia; en los siguientes sitios:

Biblioteca del Japón, Concentración Santander y Escuela María Inmaculada.

HORA: 3 p.m.

Lectura de poemas en la Emisora Comunitaria de Filadelfia, por parte de los poetas invitados.

HORA 2.30 p.m.

Taller “Canto a la rosa”, por parte de la poeta y sicóloga Diana Toro Angel, a los niños del grupo Semillitas nivel 1.

HORA 3.30 p.m.

Taller “Canto a la rosa”, por parte de la poeta y sicóloga Diana Toro Angel, a los niños del grupo Semillitas nivel 2. Lugar: Biblioteca del Japón

HORA: 4.30 a 6 p.m.

Poesía Al Parque. Lectura de poemas en el parque municipal y en espacios públicos del municipio, por los miembros de jóvenes de la tertulia Filadelfia y el poeta Wadis Echeverry. Lugar: Parque.

HORA: 7.30 p.m.

Lectura de poemas por los poetas antioqueños: Angela Penagos, Ana Francisca Rodas, Luis Orlando Valencia, Rubén Darío Lotero, María Cecilia Muñoz, los poetas Filadelfeños: Maria Elena Giraldo y Wadis Echeverry y miembros de la tertulia literaria Filadelfia. Lugar: Teatro municipal.

martes, 8 de marzo de 2011

Consejo Nacional del Área de literatura*

Artículos y notas destacadas





Idea de un pronunciamiento

Por: Julián Chica Cardona



Está visto que la Cartera de Cultura dentro del engranaje del aparato estatal que ahora nos rige, se expresa claramente en una dirección en la que sus más altos dignatarios se han convertido en los custodios de un modelo en el que el famoso estado comunitario preconizado en la constitución no sea más que una diatriba por no decir: un saludo a la bandera.



Lo prueba la forma como los Consejeros Nacionales de cada una de las áreas, y los representantes de los diferentes estamentos fueron limitados y condicionados en el uso de la palabra durante el reciente encuentro nacional de responsables de la cultura en el país, realizado en Cali los días 25 y 26 de junio de 2009, y la forma como fueron desconocidos rampantemente en el consejo comunitario del sector de la cultura con el presidente Uribe realizado al día siguiente en el Centro de Convenciones de la ciudad de Yumbo, y donde pretendíamos, desde la vocería del Consejo Nacional de Cultura, solicitar de frente a la nación, una oportunidad con la comisión de empalme del nuevo gobierno para poner en conocimiento, y de primera mano, las temáticas culturales propuestas desde la ciudadanía en aras de coadyuvar en el encuadernamiento cultural de este país.



Uno de los temas estructurales que queríamos mencionar era el relacionado con el presupuesto, cuyo porcentaje para el Ministerio de Cultura sólo equivale al cero punto treinta y tres por ciento (0.33%) del presupuesto nacional, mientras que como está comprobado, la cultura le aporta el 1.7% del PIB a la nación, y que evidencia una desproporción de más de cinco veces dicha cifra con respecto al presupuesto. Pero el punto es que en su ceguera, el ministerio no vislumbra la utilidad práctica que nuestra capacidad de convocatoria de la ciudadanía representa para intervenir desde nuestros propios escenarios en tales decisiones, y más bien opta por permitirnos un acceso limitado a sus espacios.



Lo prueba al presencia durante dicho encuentro del Ministro de la Protección Social (doctor Diego Palacio), quien, palabras más palabras menos, lo que hizo fue presentarse descaradamente ante los secretarios de cultura de los departamentos y ciudades capitales, además de los Consejeros Nacionales para notificarles que esos once mil millones recaudados en las entidades territoriales por concepto de estampilla pro-cultura pasarían por decreto a las arcas encargadas de atender el famoso régimen subsidiado, sin la más mínima posibilidad de beneficio para los gestores culturales y creadores (tal y como han sido definidos por el Mincultura), ya que como estos forman parte de los tres millones de colombianos que aún faltan para ser incluidos en el sistema, simplemente lo que deberán hacer es ingresar por sí mismos en las interminables filas del SISBEN.



Esto constituye el más claro despropósito contra un rubro que desde tiempo atrás ha venido siendo conquistado en cada una de las entidades territoriales por los propios artistas y gestores.



Otro tema es el relacionado con la ausencia crasa del humanismo propio de la historia tanto en el Mincultura como en el Mineducación. Es un tema que no quiere tocar el ministerio, no entendiendo que la pobreza de contenidos en estas conmemoraciones del bicentenario son producto de esa falta de interés político en la formación tanto de las nuevas generaciones desde las bancas de la escuela y sus docentes como de la ciudadanía en general en cuya mente ya no habitan los conceptos patrios ni las simbologías de nación en medio de los malos ejemplos de nuestros padres de la patria y las trapisondas permanentes en los pasillos del erario público.



Otro asunto es esa evidente falta de autonomía de los Consejos Nacionales (entre ellos el flamante Consejo Nacional De Cultura, máximo representante de la ciudadanía cultural ante el ministerio), para proponer y recomendarle sus políticas culturales, ya que según las actas que se han venido produciendo desde comienzos de la década, las secretarías técnicas han venido cumpliendo su eficiente papel de llevar al plano de los eufemismos el pedido de los consejeros, y consignando solamente lo que le ha venido sirviendo a los momentos coyunturales del ministerio.



Esa falta de autonomía y de capacidad de vuelo de los Consejos Nacionales, se advierte claramente en su propio cronograma, y en la aparentemente bondadosa supervigilancia de los funcionarios encargados que no han permitido que estos colectivos puedan asumir responsablemente su propio mandato constitucional como voceros de este importante segmento de la población y en cuyos períodos pasan sin pena ni gloria frente al quehacer mismo de lo que significa el papel de un consejero.



Bien importante podría ser el aporte de los consejeros (comisión política) ante las comisiones del congreso de modo que con una suficiente información y acompañamiento no se incurriera en las tropelías y dislates normativos que se han venido cometiendo en perjuicio de los procesos culturales (ley de bibliotecas, ley del libro, ley de espectáculos públicos, seguridad social, etc., etc.)



Para ello sería preciso que el ministerio mismo, y en debida forma, pusiera esa instancia ciudadana del mas alto rango en dicha escena, porque en últimas lo que están allí en juego no sólo son los recursos sino ante todo es el futuro incierto de la nación, una nación que cada vez se fortalece más de las regiones y que deplora cada día más su acendrado centralismo.



Entendemos que ser un consejero nacional adscrito al ministerio es más que ser un individuo al que le reconocen un pasaje aéreo o terrestre, y le reservan un cuarto en un hotel.



Lo comprueban el cartapacio de fichas y de conclusiones que los funcionarios organizadores acumulan al final de cada encuentro para “armar” sus propios documentos y políticas, pero que muy poco de eso pasa del papel.



Lo comprueban los proyectos exitosos, hoy en marcha, y a los que el ministerio le ha apostado desde la ciudadanía.



Son muchos los factores que desde tiempo atrás vienen frenando el desarrollo propiamente dicho de nuestra nación.



La falta de conectividad e intervención directa del ministerio de cultura en la coordinación de acciones con el Mineducación y sus políticas en las temáticas que le son comunes, y sus recomendaciones para que estas mismas acciones se proyecten hacia la periferia representada en las secretarias de educación y de cultura de los departamentos.



La falta de información pública sobre el destino de los recursos de la estampilla pro cultura de los municipios y departamentos.



La inversión de los recursos de cultura en presentaciones de farándula fuera de contexto y desestimulantes del quehacer de los artistas del entorno.



La interinidad, inestabilidad y falta de idoneidad de los directores de cultura en los municipios y departamentos y el consecuente abandono de políticas anteriores de apoyo a los colegios en sus programas y procesos, haciendo que desaparezcan muchas agrupaciones artísticas y semilleros de distinto orden.



La falta de continuidad en los apoyos a las iniciativas ciudadanas desde los municipios en sus eventos más emblemáticos y significativos como los festivales, concursos, temporadas sinfónicas, encuentro de críticos de cine, congresos del libro, ferias gastronómica , festivales de poesía, entre otros.



La contratación indebida de grupos foráneos para las celebraciones municipales y departamentales cuando las regiones cuentan con sus propios artistas que se podrían beneficiar con los recursos pagados en estas efemérides.



El abandono al que están siendo relegadas las casas de la cultura a su propia suerte cuando se originan en iniciativas no gubernamentales, y en algunas entidades territoriales las convierten en objeto del escarnio público.



La precaria participación de las universidades en torno y en pro de lo que acontece en el día a día de los procesos dialógicos de su zona de influencia, y en la importancia que la cultura tiene como componente de la calidad de vida de la población.



Sobra mencionar que no obstante hay proyectos exitosos que se han venido sosteniendo eficientemente desde las regiones, sin que el ministerio comprometa seriamente en sus procesos ya que se limita a remitir sus ámbitos a sus presupuestalmente reducidos programas de concertación, estímulos y planes específicos por áreas.



Necesitamos un ministerio que le suba la temperatura al mensaje de los auditorios, que alienten la conversación con las ideas de un país en construcción de su propia democracia, y que el país vuelva a ser el escenario de las buenas artes y las letras, y el territorio más cercano de los imposibles.



Un país en el que los tímidos no se sientan inhibidos, y en el que no se aburran los versados, como alguna vez lo definió un notable colombiano; o que donde sólo tienen éxito las telenovelas de mafiosos, tetas y sicarios, la literatura y el arte sean un oasis para la decantación de ese mismo público, y los festivales les puedan dar un indicio a los ciudadanos de que hay otros motivos para vivir intensamente, y aprender a crear mundos con palabras.
En fin, un país cercano al imposible.


Julián Chica Cardona
Consejero Nacional de Literatura



* Revista Mefisto.com
Maartrs, 8 demarzo de 2011




En este pueblo nací

Por Julián Chica Cardona

Para la década de los 50 y años sucesivos, Mamita Carmen era la partera más acreditada y requerida de mi pueblo. Hasta su casa de tapias y techo de barro que nos recuerda los amurallamientos de la época de la Guerra de los Mil Días, llegaban los futuros abuelos o los padres asustados, incluso en las más crudas madrugadas, a requerir de sus servicios asistenciales para las inminentes madres, y lloviera o tronara, ella se levantaba de su abrigadora cama, se encaramaba en una mula para cabalgar hasta la casa poseída del insomnio. Allí, con toda diligencia atendía a la parturienta y si no había percances, al final de semejante operativo le entregaba el muchachito a los partientes bien bañadito en agua tibia, empavonado con mexana y envuelto en un pañal como un tabaco para que no les creciera gareticas.

Ella se llamaba Carmen Ceballos Marulanda, hija cuarterona de José Ceballos (mulato), y Carmen Marulanda; y nieta por línea de padre, de Juana Caravalí o Cadavid, esclava liberta e hija de esclavos de la minería de Marmato, y el baharequeo en El Pintado y demás riveras de la parte media del cañón del río Cauca, quienes llegaron en las partidas de los primeros colonizadores a fundar su rancho de vara en tierra en Filadelfia. Era una mujer adusta como tal vez lo fueran esas soldaderas que entre la sangre de los caídos en combate y los fogonazos de la pólvora, desfilaban con sus ropajes harapientos entre el hambre y las dificultades de la guerra. Por algo, Carmen había nacido en esos aciagos días en que aún no se vislumbraba el final de la gran guerra de 1900.

Sin embargo, era una abuela tierna. De muy pocas palabras con los nietos, eso es cierto, de lo que puedo dar fe como quien fuera uno más de aquellos enanitos insidiosos que querían colarse a ese misterioso reino de esclavos y de minas de oro de la abuela, pero que no le quitaba nada de lo tierna porque sus manos eran doblemente maternales, y la tibieza de sus dedos largos que parecían un manojo de tabacos, le transmitían a uno esa sensación de seguridad y de cariño que lo llenaban a uno de expectación y de misterio.

Cuando se sentaba en el borde de la cama, ya de noche, ella sabía que todos sus nietos la mirábamos, y en la oscuridad natural de un pueblo sin energía eléctrica empezaba a fumarse su tabaco Plaza y a iluminarse el rostro con el rojo vivo de sus aspiraciones, y entre pregunta y pregunta, ella sólo respondía con una gutural y recortada “m”, así fuese por pregunta, negación o afirmación, y seguía murmurando un cántico de negros que no dejaba salir de su garganta sin siquiera separar los labios, como un conjuro por las calles empedradas para preparar el advenimiento de otro hijo u otra hija para Filadelfia. Y a tal punto fue esa afamada partera que fue ella quien recibió en sus brazos al doctor Tiberio Montoya, posteriormente director del Hospìtal San Bernardo de Filadefia.

Pero a ella nadie pudo hacerle competencia, máxime cuando con sólo tocarle el mapamundi a la criandera, ya sabía el sexo de su crío. Pero sólo hacía esa referencia de manera subrepticia, y no de forma escueta o agorera que terminaran tildándola de bruja porque simplemente lo aludía: “Este zambo está muy necio”, o “qué muchachita tan traviesa”. Esa era mi Mamita Carmen, y a quien el alcalde de mi pueblo, luego de que mandó a constuir un tablado de madera a un costado de la iglesia le entregó entre aplausos y discursos veintijulieros, tremenda bandeja con dedicatoria de las que venden en los almacenes de trofeos. Pero cuando la estaba recibiendo se desfondó el tablado y todos rodaron por el pavimento, menos mi abuela que cayó parada entre los arreglos florales de la fiesta.

Cuando eso, ella ya había dejado su oficio de partera porque de todas formas se sentía muy vieja, pero ese hecho lo tomó como un presagio. Y eso que ella era analfabeta. Analfabeta completa. Yo intenté enseñarle algunas letras de las que ya iba manejando con destreza, pero eso para ella era una pérdida de tiempo. Sin embargo, cuando por conducto del doctor Tiberio supo que recién había salido una ley que le prohibía el oficio de partera, penalizándola incluso con la cárcel, ella se asustó mucho, y me pidió que en privado le leyera porque más bien le parecía producto de la envidia de los médicos. Pero ella ya había dejado la profesión, y así las familias de toda la vida le llegaran a su casa de tapias de la Guerra de los Mil Días, a implorar misericordia, ella los despachaba con cualquier excusa “porque estaba muy cieguita”.

Por su parte, cuando el jefe de mi casa se proponía llenar de agravios a mi madre, le decía que mi abuela era una “colmenera”, oficio de las antiguas indias y mulatas en el tiempo de las aldeas, quienes sabían extraer la miel y la cera de las colmenas con el hábil uso de las manos, sin tener que dañar a las abejas. A mi madre le enojaba mucho que se refiriera a ella con insultos, a sabiendas que ella era el apoyo de ese reguero de muchachitos que por aquel entonces éramos, lo cual demostraba la clase de hombre ruín y desagradecido que era su marido quien anteponía su desafecto hacia la suegra por encima de su estatus, su dignidad y su gobierno. ¡Qué vellaco ese marido!



miércoles, 2 de marzo de 2011

CIERRE DE VÍA ENTRE FILADELFIA Y LA FELISA

Informe de la Gobernación de Caldas

 A partir del próximo lunes 7 y hasta el domingo 13 de marzo se cerrará la vía entre el municipio de Filadelfia y La Felisa, debido que se realizarán obras de ampliación (cortes en roca), adecuación y construcción de la vía que se interviene mediante el Plan Vial de Caldas.
Las obras se harán desde el sector 200 metros antes del puente del Río Maibá hasta la intersección con la carretera hacia el municipio de La Merced

martes, 1 de marzo de 2011

Aprobado el Acuerdo de Encuentro de Escritores en Filadelfia

El Honorable Concejo Municipal de Filadelfia, Caldas, aprobó ayer el Acuerdo por medio del cual se institucionaliza el Encuentro de Escritores.

Nos escribe la  H Concejal de Filadelfia, Resfa Loaiza G, lo siguiente:

- Mis amigos: he cumplido con mi labor. Por fin el encuentro de escritores ha sido institucionalizado oficialmente.
Ayer se le dio el último debate en plenaria, al proyecto de acurdo; organizamos algunas cositas y en uno de sus artículos quedo destinado con el 20% de la estampilla procultura. Y quedó con el nombre de DANILO CRUZ VEZ
Amanda García no acompaño e hizo su intervención, los concejales entendieron la importancia de dicho evento. Es bueno recordarles que el presupuesto de este año ya fue aprobado asi que lo destinado para el encuentro de escritores del 20% de la estampilla pro cultura sera a partir del próximo año.
MIL GRACIAS PARA TODOS LOS QUE ME DIERON SUS APORTES

UN ABRAZO PARA TODOS.

RESFA